ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL

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Benito Baranda develó el panorama de la pobreza y pidió compromiso a los futuros profesionales del Trabajo Social

 
Benito Baranda interpeló a los estudiantes de Trabajo Social que asistieron
a la charla en el contexto del inicio del año académico de la Escuela.


Eduardo Valenzuela, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales


Carolina Muñoz, Directora de la Escuela de Trabajo Social

El psicólogo y activista social dio una charla en el inicio del año académico de la Escuela de Trabajo Social UC, donde analizó los desafíos en desigualdad. Baranda criticó el hecho de que el 40% de los chilenos siga asociando la pobreza “con flojera”. Además, en el encuentro se dieron a conocer novedades de la Facultad de Ciencias Sociales, tales como la futura creación de un centro de estudio del delito.

Benito Baranda interpeló a los estudiantes de Trabajo Social que asistieron a la charla en el contexto del inicio del año académico de la Escuela. El inicio del año académico en la Escuela de Trabajo Social UC se transformó en una interpelación a los futuros profesionales del área, para que se involucren comprometidamente con la superación de la pobreza. El llamado estuvo a cargo del psicólogo y activista social Benito Baranda, quien se hizo presente junto al decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Eduardo Valenzuela y la directora de la Escuela, Carolina Muñoz.

Valenzuela abordó algunas de las novedades que vienen para la Facultad, tales como la creación de una Escuela de Gobierno UC, con fuerte presencia de académicos de esta unidad. Destacó a la vez, la creación de dos nuevas áreas independientes, antropología y paleontología y adelantó que se busca crear un nuevo centro de investigación centrado en el delito. A esto, agregó que se dará inicio a un nuevo magíster especializado en adicciones.

Por su parte, Muñoz se centró en uno de los principales temas de discusión para el trabajo social al plantear la pregunta “¿Cómo resituar el trabajo social para resolver con urgencia y excelencia los problemas del país?”. En esta línea manifestó que uno de los principales problemas es la desigualdad, condición que “afecta los niveles de confianza, se relaciona con problemas de desarrollo educativo y adicciones”, entre otras consecuencias.

Apuntó que uno de los dramas que ocurre en nuestro país es que existe “vergüenza de ser reconocidos por el otro de acuerdo a un estatus específico”, por lo que pidió a los futuros trabajadores sociales hacer un esfuerzo para comprender el significado del lugar que ocupa "el otro", con la sensibilidad que requiere este fin.

Transformaciones en pobreza y exclusión social

Tras las palabras de las autoridades universitarias, Baranda dictó una charla donde dio a conocer distintas cifras y realidades en torno a la pobreza. Entre las formas problemáticas de ver esta condición, apuntó el psicólogo, está el hecho de que “el 40% de la población sigue asociando pobreza a flojera e ignorancia”.

Por otro lado, añadió, el panorama de la pobreza no puede desligarse a que habitamos un país neoliberal, donde el fracaso se asocia a las personas y no a quienes, por ejemplo, diseñan estrategias para políticas públicas. Al respecto, aseguró que quienes tienen mayores recursos para involucrarse en este desafío son aquellas personas que han tenido la posibilidad de educarse.

Baranda entregó un panorama sobre cómo se visualiza hoy este fenómeno que ha pasado por distintas etapas a lo largo de la historia de Chile y apuntó al Estado, a la sociedad civil y a las empresas privadas como actores a pronunciarse. Sin embargo, manifestó, "los ciudadanos deberían tener un mayor compromiso".

Una reflexión que hizo el activista, fue que muchas veces personas con recursos económicos y educacionales ayudar de manera “asistencialista” a quienes lo necesitan, pero al momento que se les plantea si vivirían junto a una población trasladada de un campamento, en realidad no estarían dispuestos.

Desde esta perspectiva, aseguró, “cuesta derribar la exclusión desde la sociedad civil”, así como también –particularmente en Chile-, es difícil que la población asuma su contexto y origen, por ejemplo en el ámbito de las raíces indígenas.

Algunas cifras preocupantes que expuso Baranda fueron que existe más de un millón y medio de personas allegadas en campamentos; que el 20% de la pobreza es multidimensional; 80 mil escolares entre 13 y 17 años no asisten a la enseñanza media, mientras que 200 mil jóvenes entre 19 y 24 años son inactivos.

Entre las causas de estas situaciones, definió tres lineamientos: desigualdad de ingresos, de oportunidades y discriminación junto a la exclusión social. Desde esta perspectiva llamó a cambiar el vocabulario, por ejemplo, asumir que cuando se habla de “sueldo ético”, en realidad se debería hablar de “sueldo justo”.

Otro aspecto preocupante en palabras del psicólogo es que Chile es uno de los países con mayor segregación social. “Y la desigualdad genera violencia”, aseguró.

Cambios en la pobreza

El tipo de pobreza ha variado con el paso del tiempo. Ahora, ejemplificó Baranda, se trata de una pobreza alfabetizada, sin déficit calórico, con techo, pero afectada por la vulnerabilidad y las brechas sociales. Esto último se ha transformado en un problema difícil de abordar y las raíces de esta situación, “tienen que ver con que las políticas públicas de dictadura llevaron a que se erradicaran campamentos por razones políticas, creando ghettos”.

Asimismo, Baranda criticó el desarrollo de proyectos gubernamentales sin asidero en la realidad social. Nombró al Transantiago y el hecho de que muchos ciudadanos deban gastar el 60% de su sueldo en transporte, debido a que sus trabajos están lejos de sus casas.

Al respecto, manifestó que “la reforma social no se conseguirá con la sola reforma de las instituciones, si no va acompañada de una reforma de conciencias. Ni la una ni la otra serán suficientes separadamente, ambas se complementan”.

Finalmente, Baranda pidió observar este problema social en su multidimensionalidad, es decir, desde el “tener, estar, hacer y ser”, entendiendo la heterogeneidad del fenómeno, sin dejar de lado el contexto del circuito de oportunidades, educación, capacitación y trabajo.

Benito Baranda, cerró su presentación reiterando el llamado a la participación de la sociedad civil en esta temática y apuntó algunos desafíos concretos, tales como la reforma al sistema de atención de menores; inclusión social de los jóvenes; reforma del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis) y la política habitacional.

 

INFORMACIÓN PERIODÍSTICA

Violeta Bustos Vaccia, periodista, Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

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