portada3.jpg

Académica se integra a la Escuela de Trabajo Social UC para potenciar la especialidad del Trabajo Social Clínico

Nicolle Alamo Anich es psicóloga y licenciada en psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, posee especialización en psicología educacional y clínica. Tiene un Postítulo en Psicoterapia Sistémica para Niños y Adolescentes, un Magíster en Psicología con mención en Psicología Clínica y un Doctorado en Psicología, todos de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Se desempeña también como psicoterapeuta, especializada en la atención de niños, niñas, adolescentes y familias.

Nicolle Alamo oficina Escuela de Trabajo Social UCLas áreas de investigación de Nicolle se relacionan con los procesos de cambio en psicoterapia, principalmente con niños, niñas y adolescentes; salud mental en población migrante y refugiada; y la línea investigativa relacionada con el Trabajo Social Clínico

 

¿Qué cursos impartirás en la Escuela de Trabajo Social UC?

Por ahora, estaré trabajando como guía de tesis en el Magíster en Trabajo Social, para posteriormente insertarme en la nueva especialidad del trabajo social clínico que se está desarrollando en la Escuela.

¿Cómo te sientes de integrarte a la Escuela?

Me he sentido muy bien en la Escuela. Todas las personas que aquí trabajan han sido muy cálidas y acogedoras, tanto los directivos y docentes como el personal administrativo. El buen ambiente de trabajo que existe me ha ayudado muchísimo no sólo en mi inserción en la Escuela, sino que también me ha permitido desarrollar mis labores académicas e investigativas en óptimas condiciones. Además, estoy inserta en un excelente equipo de trabajo, con académicas de excelencia y experiencia investigativa, que sin duda ayudarán a mi desempeño y desarrollo profesional. 

¿En qué proyectos te encuentras ahora? 

A nivel de Escuela, estamos desarrollando investigación relacionada con el trabajo social clínico, para así poder entregar una formación actualizada y de excelencia a los estudiantes que opten por dicha especialidad en la nueva malla curricular.

Participo además como Co-Investigadora en el Proyecto FONDECYT 1200627 “Proceso de cambio psicoterapéutico en niños y niñas que han sido víctimas de agresiones sexuales: Hacia un modelo comprensivo de la influencia de factores de los adultos responsables, las intervenciones y la relación terapéutica”, recientemente adjudicado para el período 2020-2024.

En conjunto con otras colegas y con la Subdirectora de Investigación y Postgrado de nuestra Escuela, Olaya Grau, estamos trabajando también en la elaboración de un Proyecto FONIS relacionado con salud mental en población migrante y refugiada, que será presentado para la actual convocatorio 2020.

Y desde el 2015 a la fecha, estoy inserta en el Instituto Milenio para la Investigación en Depresión y Personalidad (MIDAP), actualmente como Investigadora Colaboradora.

¿Qué proyectos has realizado en el pasado que te hayan apasionado?

Después de que me titulé como psicóloga, trabajé durante un tiempo en el ámbito de la psicología educacional, a nivel del ejercicio profesional, la docencia y la investigación. Respecto a esto último, destaco mi participación entre el 2002 y el 2004 en el Proyecto FONDEF I+D DO1I1040 "Metodología para el trabajo en valores en el marco de los Objetivos Transversales de la Reforma Educativa”, desarrollado por el Programa VALORAS de la Escuela de Psicología de la UC y el Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación (PIIE). En este mismo contexto, trabajé coordinando dos Diplomados entre el 2004 y el 2006, relacionados con Psicología Escolar. Destaco estas experiencias porque ambas me permitieron trabajar directamente con profesores, conocer sus experiencias y sobre todo apoyarlos, no sólo en su labor formativa, sino también en su propio proceso de formación, tanto a nivel profesional como en el trabajo consigo mismos.

Posteriormente, desde que comencé en el año 2006 mi formación y ejercicio profesional como psicóloga clínica y psicoterapeuta, me apasiona el trabajo que realizo en la terapia con los niños, niñas, adolescentes y sus familias, en términos de poder aportar con un granito de arena a su bienestar y a aliviar o alivianar los dolores, penas o experiencias difíciles que los aquejan. Esta experiencia clínica es la que me llevó a interesarme por la investigación en psicoterapia, específicamente en poder indagar de qué manera se producían (o no) los procesos de cambio en los niños, niñas y sus padres, y así poder mejorar los procesos de psicoterapia. Es así como mi tesis doctoral la desarrollé en esta temática: “Contenidos y evolución del cambio en la psicoterapia con niños y niñas: propuesta de un modelo genérico y de proceso”. Desarrollar esta investigación, con niños, niñas y sus padres, y contribuir así a generar conocimiento en esta población, que ha sido poco estudiada en el ámbito de la psicoterapia, es algo que me apasionó y que por ende espero poder seguir trabajando en futuros proyectos.


¿Qué te gusta enseñar?

Lo que más me gusta es trabajar con la persona del futuro profesional; es decir, realizar docencia en talleres y cursos en los cuales se potencie el desarrollo personal, la autoestima, las habilidades sociales, la autorreflexión y la reflexión crítica, entre otros. En el pasado realicé cursos de este tipo para estudiantes de pedagogía, en los cuales trabajamos con la persona del profesor y su incidencia en la labor formativa con los estudiantes. Ahora, con mi inserción en la Escuela de Trabajo Social, me gustaría poder trabajar con la persona del trabajador social clínico y cómo aquello incide en las intervenciones que realiza.

Considerando mi interés por la investigación, también me gusta realizar docencia en el ámbito metodológico, específicamente en investigación cualitativa, área en la cual me he especializado.

¿Cómo crees que tu labor se alínea a los desafíos en Chile?

Creo que hoy el contexto social nos confronta a varios desafíos, tanto en nuestra labor formativa como investigativa. La sociedad nos demanda fuertemente trabajar para contribuir a disminuir la desigualdad y la brecha que existe a nivel educacional. En este contexto, nuestra labor es contribuir a la formación de profesionales de excelencia, pero considerando y haciéndonos cargo de las diferencias que existen entre nuestros estudiantes, principalmente en lo relativo a la calidad de la educación recibida durante su enseñanza básica y media. Creo que toda institución de educación superior y todos los docentes universitarios deberíamos implementar diferentes estrategias remediales y de apoyo a los estudiantes, de tal manera de poder ir equiparando las posibles diferencias y así garantizar que todos nuestros egresados serán profesionales de excelencia. Ese es uno de mis compromisos como docente.

A nivel investigativo, mi desafío es, por una parte, seguir generando conocimiento en torno al trabajo social clínico y los procesos psicoterapéuticos con niños, niñas y sus padres, especialmente en contextos de mayor vulnerabilidad, de tal manera de contribuir a mejorar las atenciones clínicas que recibe esta población y así aportar a la salud mental de los chilenos y chilenas, la cual actualmente presenta índices preocupantes. Por otra parte, considerando el significativo aumento de población migrante y refugiada en Chile durante los últimos años, también es un desafío continuar trabajando en mejorar su salud mental y en disminuir los efectos del estrés pos migratorio, tanto desde la investigación como desde el trabajo con los equipos de los centros de salud que los atienden; esto, en el marco del proyecto FONIS que esperamos presentar este año.