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Adulto Mayor y cuarentena: Recomendaciones por académica de la Escuela de Trabajo Social UC

En un contexto de crisis sanitaria por el COVID-19, más conocido como Coronavirus, Sara Caro, académica de la Escuela de Trabajo Social UC (cuya línea de investigación aborda vejez y envejecimiento, políticas públicas para personas mayores, servicios sociales con perspectiva territorial y compromiso cívico de las personas mayores), nos entrega información relevante y consejos para cuidados en la salud fìsica y mental de adultos mayores.

Sara Caro Trabajo Social UCSara Caro, titulada y magistrada en Trabajo Social en la UC, y candidata a doctora en Psicología, participa del Observatorio del Envejecimiento para un Chile con futuro (alianza entre el Centro de Estudios de Vejez y Envejecimiento [CEVE-UC] y Confuturo). El objetivo del Observatorio es hacer visible la realidad de las personas mayores en Chile, y recientemente dieron a conocer el estudio: "Redes de Apoyo en la Tercera Edad" (Ver noticia en Diario La Tercera aquí). También puedes escuchar las entrevistas realizadas esta semana en ADN Radio con respecto a la crísis sanitaria y nuestros adultos mayores aquí - Entrevista / Reportaje

Además, la investigadora realizará una charla Charla online: "¿Cómo resguardar la salud mental de personas mayores en este (y otros) contextos de crisis?”, a realizarse el viernes 3 de abril a las 12:00 hrs, vía Zoom. Para participar se deben dejar los datos en el siguiente formulario y se enviará un enlace a al correo para participar: https://tinyurl.com/rg5cmtf

¿Qué recomendaciones básicas pueden seguir las personas mayores para mantener su salud mental?  
 
Cuidarse antes que alarmarse. Si bien es importante que las personas mayores tengan conciencia de que son parte del grupo de riesgo, es igualmente importante tomar los resguardos necesarios: disminuir lo máximo posible el contacto social físico, vacunarse contra la influenza, no descuidar los tratamientos previos que estén recibiendo, entre las principales medidas. Seguir estos comportamientos de autocuidado ayudan a disminuir la ansiedad, y a que las personas mayores se sientan responsables y que están haciéndose cargo de su salud. 
 
También es importante darle cabida a las emociones y pensamientos difíciles o negativos que se pueden tener, tales como miedo, angustia o soledad. Todo ello debe ser entendido en un contexto de estrés e incertidumbre que todos estamos viviendo, y por lo tanto, no alarmarse. Es muy probable que estas primeras semanas sean de adaptación a una situación que para la gran mayoría es nueva y desconocida. Lo importante es que de a poco, vamos generando una rutina dentro de la cuarentena, que debe contener momentos de placer y agrado en nuestro hogar, y que pueden ser tan diversos como los gustos de cada cual: leer, escuchar música, cuidar las plantas, cocinar con calma, rezar, compartir con la mascota, pintar, hablar por teléfono con familiares y amigos, por poner algunos ejemplos. 
 
¿Cuán expuesto a las noticias debieran de estar? Y ¿Por qué medios informarse?
 
Es clave para resguardar la salud mental que la dosis de información y noticias sea puntual y breve. Es usual para las personas mayores escuchar radio o ver televisión durante varias horas al día, y con mayor énfasis en hombres. Por lo tanto, deben tener especial cuidado con dejar el momento de la información solo para un momento del día, y no a lo largo de todo el día. 
 
Actualmente, en los medios de comunicación es alta la cantidad de información, y también circulan noticias falsas. Por ello, es importante que cada uno establezca un límite de cuánta noticia quiere ver o escuchar, cuánto es necesario y cuándo se vuelve dañino. Si solo contribuye a ponernos más nerviosos, entonces no es saludable.
 
Fundamental es que al momento de las comidas y en las horas previas a dormir, se cuiden de no exponerse a información y noticias de la contingencia. Se sugiere poner música que sea del agrado de cada uno y realizar ejercicios simples de respiración. Esto ayuda a que la mente rápidamente se despeje y encuentre calma. 
 
¿Qué recomendaciones darías a los familiares que viven bajo el mismo techo que las personas mayores? ¿Qué consejo les darías en cuanto a convivencia?
 
Chile es uno de los países con la mayor cantidad de hogares con al menos una persona de 60 años o más: el 41.9% de los hogares cuenta con al menos una persona de 60 años o más (Observatorio de Envejecimiento Confuturo UC).  Por lo tanto, es muy habitual que hoy tengamos familias donde conviven dos o más generaciones.
 
Cada integrante de la familia vive la cuarentena y la situación de salud pública de una manera distinta, dependiendo de la etapa de vida en la que se encuentre, de su edad, de su historia de vida y por supuesto, de los roles que desempeña en la vida pública pero también al interior de la familia. Es probable que los jefes de hogares o madres y padres de niños pequeños, estén sometidos a altos niveles de incertidumbre, y por lo tanto, de estrés. 
 
En el caso de las personas mayores, para muchas de ellas, la participación en organizaciones sociales y la reunión con otras personas de su edad suele ser un espacio importante de socialización, que ahora no tendrán. Otros continúan realizando una actividad remunerada. Debemos recordar que, según la Encuesta de Calidad de Vida en la Vejez (UC – Caja Los Andes) un tercio de las personas mayores realiza una actividad remunerada, y de ellas el 57,8% lo hace por cuenta propia. Esto quiere decir que fente a este escenario actual, viven mayor precariedad e incertidumbre, quedándose probablemente sin ningún otro ingreso económico además de su pensión. Este también puede ser un espacio que ahora no tendrán, y agrega estrés a la convivencia familiar. 
 
Para mantener una convivencia saludable y que no agregue estrés a la situación, es importante comprender -para aceptar- la situación que cada uno está viviendo y cómo la está viviendo, desde la empatía y el respeto por las preocupaciones e intereses de cada cual. En momentos de aislamiento social, vivir con otras personas puede ser un factor protector que nos da la oportunidad de mantener conversaciones con otro, sentirse acompañado, compartir las comidas, interactuar. La convivencia sana requiere abandonar los prejuicios que muchas veces priman sobre las personas mayores y la vejez, y este espacio puede ayudar a conocerlos mejor y a reconocerse en ellos también. 
 
¿Qué recomendaciones darías para familia de personas mayores que no viven bajo el mismo techo?
 
No debemos olvidar que en nuestro país ha aumentado el número de personas mayores viviendo solas, hoy un 13,4% de personas de 60 años o más constituye un hogar unipersonal. Este es sin duda, un grupo que se encuentra en un nivel de vulnerabilidad mayor. En estos casos, la red de apoyo familiar se vuelve más importante que de costumbre. Mantener contacto vía telefónica si no es posible visitarlo; para aquellos que tienen celular con internet, realizar videollamadas al menos una vez al día, para que se sientan acompañados. Si viven en edificios o comunidad, identificar alguna red de apoyo que pueda tener un contacto distante pero más frecuente con la persona mayor, ya sea algún vecino más joven o algún integrante del comité o administración, o red de voluntarios, que puedan estar alerta de las necesidades de comida, medicamentos o compañía que la persona pueda tener. Este llamado no es solo para la familia, sino también para todos nosotros como comunidad, todos tenemos una responsabilidad con los mayores.