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Carta Escuela de Trabajo Social UC por actos de violencia y odio ocurridos el sábado 25 de septiembre en la Plaza Brasil, en el centro de la ciudad de Iquique

Condenamos los actos de violencia y odio ocurridos el sábado 25 de septiembre en la Plaza Brasil, en el centro de la ciudad de Iquique.

La población venezolana se encuentra en una crisis humanitaria de gran envergadura, causada por un régimen que viola sistemáticamente los derechos humanos. Esto ha provocado un desplazamiento forzado de la población, incluyendo un gran número de niños, niñas, bebés y mujeres gestantes, quienes en condiciones infrahumanas han cruzado el desierto a pie para poder ingresar a nuestro país.

Los migrantes venezolanos, no son migrantes “económicos”, son refugiados y, por tanto, tienen el derecho a solicitar asilo. Especialmente en un contexto de pandemia, este derecho se debe garantizar para poder proteger la vida de todas las personas que deben recurrir a esta posibilidad. Lamentablemente, desde el gobierno se señala haber “suspendido” la posibilidad de solicitar asilo por parte de esta población.

Las medidas tomadas para los migrantes venezolanos desde el año 2019 han propiciado que actos violentos y xenófobos como el de este sábado ocurran. Se ha insistido en la criminalización y mediatización de expulsiones que muchas veces no cumplen con el debido proceso, y se ha insistido en una política migratoria fallida que solo aumenta el riesgo y vulnerabilidad en la que se encuentran miles de personas venezolanas, favoreciendo el ingreso por paso no habilitado, y en consecuencia la situación de irregularidad, que solo agudiza la situación de riesgo de las personas.

Todas estas medidas tomadas por el gobierno promueven discursos de odio y xenofobia que tan mal hacen a nuestra sociedad. Nos preocupa que se permita la realización de marchas y movilizaciones contra “personas” que solo necesitan protección.

Vivimos en una sociedad multicultural y diversa, ya no hay marcha atrás. Se requiere propiciar instancias colaborativas entre distintos organismos públicos y privados, donde se escuche a la propia comunidad, a las organizaciones que trabajan directamente con la población migrante y local, a las municipalidades, a la academia, solo de esta forma podremos llegar a soluciones compartidas que involucren a los distintos actores.

Nos preocupa hoy más que nunca el bienestar de miles de niños y niñas migrantes que se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad. Con urgencia se requiere de soluciones inmediatas, como la instalación de albergues transitorios que no vayan en desmedro de los espacios públicos de cada localidad, y cumplan con condiciones sanitarias básicas. Por otra parte, se debe avanzar en medidas que permitan regularizar a la situación de personas que no han tenido más opción que entrar por paso no habilitado, solo así las familias podrían acceder a los derechos sociales que debemos garantizar y por ende comenzar un proceso de integración social.

Como trabajadores sociales podemos contribuir y aportar en la búsqueda de alternativas de solución compartidas frente a esta realidad. Nos preocupa, nos duele, nos entristece que migrantes venezolanos en situación de calle hayan tenido que ser víctimas del horror cometido por cientos de chilenos que quemaron lo poco que tenían entonando el himno nacional.

¿Qué sociedad queremos construir?

Por: María Olaya Grau y Escuela de Trabajo Social UC

María Olaya Grau es académica de la Escuela de Trabajo Social y parte del Grupo de Estudios Migratorios de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Es investigadora principal del Fondecyt Iniciación N°11180217“Cuidado y Crianza entre culturas: saberes y pareceres en las relaciones de cuidado durante la gestación primera infancia en familias migrantes latinoamericanas en Chile”.
La docente también es parte de la Investigación Interdisciplinaria N° II20027“Bienestar psicosocial de los niños y niñas migrantes y refugiados: impacto de la crisis sanitaria producto del COVID-19 y diseño de lineamientos culturalmente pertinentes para su abordaje en el marco del Sistema Chile Crece Contigo.” junto a las académicas Nicolle Alamo y Margarita Bernales.